La cruenta guerra en el Congo utiliza como arma las agresiones sexuales a las mujeres, es así como el Dr. Mukwege realizó cirugías de reconstrucción vaginal a más de 40, 000 niñas, adolescentes y mujeres que llegaron a su hospital después de ser atacadas por las milicias que destruían sus poblados.
Asombrado por la crueldad a que pueden llegar algunos hombres, aunado a las torturas sexuales que viven miles de mujeres, se une a la activista y defensora de derechos humanos Christine Schules Deschryver y a Eve Enleser creadora de monólogos de la vagina, juntos crean un lugar de empoderamiento a través de la resiliencia de las mujeres víctimas de violencia sexual, a este lugar lo llamaron City of Joy.
En este lugar sanan y empoderan a las mujeres durante 6 meses, pasado este tiempo, ellas regresan a sus poblados a dar a conocer su historia y con ello hacen activismo a favor de las mujeres congoleñas.
Lugares como City of Joy se necesitan en todo el mundo, la violencia de género se ve en todos los países, en México las mujeres desplazadas de sus lugares de origen no son la excepción, víctimas de violencia de género, justificada por usos y costumbres, o bien practicadas por el crimen organizado, serían reivindicadas en sus derechos a través del empoderamiento si se crearan ciudades de la alegría en nuestro país.
Vale la pena destacar, que si bien la ciudad de la alegría es un excelente proyecto en pro de los derechos de las mujeres, incluso ahí podemos detectar al sistema patriarcal, en el hecho de que a pesar de que los tres, Christine, Eve y el Dr. Mukwege hicieron posible la ciudad de la alegría, solo el médico ganó el premio Nobel.
La Ciudad de la Alegría les brinda a las mujeres una segunda oportunidad de sonreír, de tener esperanza, de continuar con su vida después de sufrir violaciones y abusos. Es una gran labor la que se realiza por parte de las personas frente a este lugar, donde se escucha, se sana, se ayuda, se apoya y se educa a estas mujeres que necesitan sentir que no están solas y que pueden seguir adelante después de todo lo sufrido. Un lugar como la ciudad de la alegría es un buen nombre para que una mujer en situación de vulnerabilidad que necesita la defensa de sus derechos humanos pueda seguir adelante y sentirse acompañada de mujeres que han pasado por situaciones similares y que han sentido el mismo sufrimiento.
Ciudad de la Alegría, un refugio que ofrece una esperanza de vida a las mujeres del Congo que sufren las secuelas de la guerra civil, después de haber sido tomadas como objeto de guerra con la finalidad de adueñarse de las minas de la región. Nos muestra todos los tipos de violencia de género y la lucha de un grupo de mujeres por sanar tanto física como psicológicamente después de los traumas físicos y mentales que cursan posterior a haber sido violentadas sexual y físicamente. Podemos ver a un grupo de mujeres que lucha por recuperar su identidad como mujeres y su reconocimiento como ser humano, dentro de un país donde el sistema prevaleciente es el patriarcado.
(ARAFEM)
Utilizar la palabra alegría dentro de un contexto de terror y violencia contra las mujeres parece contradictorio, pero es en la Ciudad de la Alegría en donde cientos de mujeres han recuperado la fuerza para continuar o soñar con sus proyectos de vida. El documental es conmovedor de diversas maneras, pero uno de los mensajes más poderosos es la lucha en colectividad y a través de ella transformar el dolor en poder. Además, nos muestra que el cambio no solo proviene de un deseo por ser y estar mejor, sino que hay que trabajarlo mediante diversas herramientas como las leyes, el apoyo psicológico, terapias y mucho amor.
Un proyecto como la Ciudad de Alegría es el sueño y la esperanza para todas las mujeres y personas víctimas de violencia.
“Las mujeres no tienen que ser infelices por siempre”
A pesar de escuchar los horrores
que vivieron estas mujeres del Congo al relatar con tantos detalles lo que cada
una de ellas vivió en cuanto a la violencia sexual como arma de guerra; me
quedo con la fuerza y el liderazgo que cada una de ellas logra desarrollar;
sobre todo con el de su líder Christine Schules Deschryver quien gracias a su
fuerza de carácter, sus valores al decidir quedarse en su lugar de nacimiento
con quienes la necesitaban, la confianza que demostraba y a su vez trasmitía en su
forma de actuar, la visión que tuvo para lograr ese maravilloso albergue donde
cobija a tantas mujeres y su empoderamiento para protagonizar ese cambio tan
revolucionario a lo que viven ellas en su país.
Otro gran logro que tuvo
Christine fue hacerse de un maravillo equipo que la apoyó en esa visión como lo
fue el Dr. Mukwege y la escritora activista Eve Enleser; así como su equipo de
apoyo interno en este centro de ayuda al hacer que todas compartieran una
visión-misión común es más fácil lograr ese sentido común de pertenencia a un
colectivo.
En México existe también la Ciudad de la
Alegría, es un proyecto humanitario integral formado por organizaciones
civiles, religiosas, profesionistas y voluntarios quienes atienden a grupos
vulnerables en Cancún y en la zona norte de Quintana Roo desde el 11 de
septiembre de 2001.
City of Joy es el claro ejemplo del acompañamiento que las mujeres requieren tras haber sido víctimas de violencia de género. El estigma que queda sobre un individuo debe ser estudiado y tratado a través de la apertura de espacios seguros donde se les ayude a superar el trauma, donde puedan recibir un tratamiento integral a sus heridas tanto físicas como emocionales. El trabajo realizado por los fundadores de este santuario para las mujeres víctimas de crímenes de guerra en la República democrática del Congo es un ejemplo de solidaridad. El volver a la vida cotidiana con fortaleza para afrontar cualquier adversidad que se presente es la mejor muestra de humanidad. Esto es lo que brinda la ciudad de la alegría. Da esperanza y una nueva oportunidad de vida a quienes más lo necesitan. – Andy
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