Ante situaciones de maltrato o violencia familiar los niños y niñas siempre resultan los mas indefensos y vulnerables. Resultan ser víctimas de situaciones que existen en el hogar que no pueden detener, mismas que les dejan cicatrices psicológicas de por vida que a veces los lleva repetir patrones.
Son testigos de violencia, inclusive de homicidio en algunos casos, llamados también como testigos ante un tribunal. Ningún niño o niña tendría que pasar por estas situaciones, sin embargo no se pueden evitar ya que la madre protectora del hogar como ha etiquetado a la mujer la sociedad sufre de abusos que no puede parar.
Sufrir situaciones de violencia en el hogar donde están involucrados menores de edad puede traer mucha secuelas y consecuencias a largo plazo.
Por otro lado, está la parte del incesto, padres que se aprovechan de la vulnerabilidad de los menores de edad para abusar sexualmente de ellos y ante la negativa de la madre, son abusos que pueden durar años y dañar irreparablemente a las personas que los sufren.
Inclusive hay casos donde la hija se puede enamorar del padre, ya que su desarrollo y crecimiento emocional se basa en una relación "afectiva" con el, como en una de las historias de "Amar bajo el terror".
Este tipo de abusos se puede convertir en una espiral de violencia y abuso que se reproduce y una otra vez, que puede traer como consecuencia, daño psicológico, suicidio y asesinato.

Según el informe de violencia contra los niños y las niñas, de Naciones Unidas de 2006, experimentar violencia en la infancia también aumenta el riesgo de victimización posterior y la acumulación de experiencias violentas.
ResponderBorrarCon lo anterior quiero confirmar que se aumentan los factores descritos por Walker, quien también habla del final de la mayaría de estas historias: un progenitor muerto y quizá otro en la cárcel, así que creo que un problema poco estudiado son los niños, que además de haber sido víctimas de violencia, después quedan en la orfandad.