MUJERES EN PRISIÓN RESISTENCIA Y

REFUGIO 


En su mayoría las mujeres maltratadas que terminan en prisión,  colocan en una balanza su situación actual y la anterior llegando a determinar que prefieren estar presas que continuar en el infierno en el que vivían a manos de sus agresores.
El problema no es la costumbre, lo preocupante es que estas mujeres pierden la seguridad en si mismas al grado de tener miedo a convivir en el exterior, a tener libertad, prefieren estar presas por el sistema a vivir presas del miedo que les puede ofrecer el exterior, a la agresión de la que pueden ser victimas por haber matado a su agresor, a pesar de carecer de servicios necesarios y vitales para ellas como el asesoramiento psicológico.
Una de las causas del incremento de mujeres en prisión es rebelarse contra el maltrato, el llegar a comprender que no tienen porque ser maltratadas lo que deriva en defenderse de su victimario.



Fuente: Walker,Lenore, "Amar Bajo el Terror", 1a. Ed., Trad. de Esperanza Mergen Thaler, Queomada, Ediciones, 2013, págs. 205-212

Comentarios

  1. La neutralidad de género en los términos que utiliza el derecho, dificulta que se aprecie este ciclo de la violencia y también el conseguir la exención de responsabilidad penal. Es muy delgado el hilo para elegir entre causas como son la legítima defensa, estado de necesidad, miedo insuperable o fuerza irresistible. Es lastimoso que una mujer cambie una vida de violencia por parte de su pareja por la violencia de la cárcel.

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