Violencia de género: un problema de derechos humanos
En este texto de Nieves Rico, se aborda un tema de gran relevancia para los estudios de género, esto es, el punto de conjunción entre los derechos humanos y la perspectiva de género, basándose en el punto central de que las violaciones a derechos humanos no han de ser estudiadas en el mismo contexto entre hombres y mujeres.
Primeramente, en razón a que la calidad de mujeres en una sociedad patriarcal, androcentrísta y misógina nos coloca en una posición de desventaja ante los hombres, quienes social cultural e ideológicamente hablando, tienen una posición de superioridad ante las mujeres; y en segundo término, la falta de atención por parte de los tres poderes en sus niveles de gobierno a atender las problemáticas que atañen a las mujeres a consecuencia del entorno cultural al que las mujeres nos enfrentamos día a día.
Una pequeña lista de los derechos humanos que con mayor frecuencia se ven transgredidos a las mujeres incluye el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona, del derecho a no ser sometida a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, de igualdad ante la ley y el derecho a igual protección de la ley, del derecho a al acceso a la justicia, del derecho a circular libremente, y de la libertad de reunión y asociación.
Estas violaciones están ligados a violencia psicológica, física, sexual, económica. Violencia que se presenta en todos y cada uno de los espacios en los que las mujeres nos desarrollamos día a día: el hogar, las instituciones educativas, centros de trabajo, la calle.
Lo más preocupante es que gran parte de la violencia que las mujeres viven, se desarrolla en el núcleo familiar, mismo que socialmente representa el nacimiento de la sociedad. Asimismo, vemos ejemplos de violencia en espacios de esparcimiento y desarrollo de la sociedad, tales como el hostigamiento y el acoso en los centro de trabajo y educativos, mismo que consisten en demeritar el trabajo y los méritos de la mujer, centrando sus logros y éxitos en su sexualidad.
Agrego a este post una fotografía que tomé la marcha del 8M del año 2020, una expresión total del hartazgo que las mujeres tenemos de vernos desaparecer día a día, de escuchar constantemente historias de acoso, discriminación, violaciones de derechos humanos por parte de hombres, mujeres y del propio Estado.


El momento de erradicar la violencia es ahora.
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